Calamares a la Romana Crujientes: Receta que no se Despega
Si buscas una receta de carne que quede siempre tierna, jugosa y con una salsa para mojar pan, este solomillo de cerdo en salsa con champiñones y orejones es la ganadora. Parece de restaurante pero se hace en 30 minutos y triunfa siempre.
Platos para servir un buen solomillo.
Seca bien los solomillos, salpimenta. En una cazuela con aceite, dóralos a fuego fuerte 3 minutos por cada lado. Reserva.
En la misma cazuela, pocha la cebolla y el ajo 5 min. Añade los champiñones y cocina hasta que pierdan el agua. Incorpora los orejones.
Vierte el vino, deja evaporar 2 min. Añade el caldo y el tomillo. Vuelve a meter los solomillos y cocina 15 min tapado a fuego medio-bajo.
Saca los solomillos, córtalos en medallones gorditos de 2 cm y mételos de nuevo en la salsa 2 minutos más.
Sirve bien caliente con la salsa por encima. Ideal con patatas o arroz.
• No cortes medallones muy finos o se secan.
• Puedes usar ciruelas pasas si no tienes orejones.
• Está aún más bueno hecho la mañana de antes.
https://adriljufa-english.blogspot.com/2026/07/pork-tenderloin-mushroom-apricot-sauce.html
Atemperar la carne: Saca los solomillos de la nevera al menos 20 o 30 minutos antes de cocinarlos. Si echas la carne muy fría a la sartén, bajará la temperatura del aceite y se cocerá en lugar de sellarse.
El punto de cocción: El solomillo de cerdo se seca con extrema facilidad. El secreto es sacarlo de la cazuela en cuanto esté dorado por fuera (debe quedar crudo por dentro) y dejar que termine de cocinarse los últimos 5 minutos sumergido en la salsa hirviendo.
Corta la carne al revés: Al filetear el solomillo para servirlo, haz los cortes de forma transversal a las fibras de la carne. Esto hace que cada bocado sea infinitamente más blando y fácil de masticar.
Cambio de vino: Si no tienes vino Pedro Ximénez o un vino dulce, puedes utilizar un buen vino blanco seco o incluso un toque de brandy, compensando la acidez con una cucharadita extra de azúcar moreno.
Guarniciones perfectas: Esta salsa untuosa combina de forma espectacular con un puré de patatas casero, unas patatas panadera al horno o un cuenco de arroz blanco que absorba bien el jugo.
Alternativa a los orejones: Si no te convence el contraste dulce de los orejones de albaricoque, puedes sustituirlos por ciruelas pasas, pasas de corinto tradicionales o simplemente omitirlos y añadir un toque de nata para cocinar para lograr una salsa de champiñones clásica.
Mejora con el tiempo: Al igual que los guisos tradicionales, esta receta está mucho más sabrosa si se consume al día siguiente, ya que los sabores de los champiñones y el vino se asientan y concentran.
En el frigorífico: Aguanta en perfectas condiciones hasta 3 o 4 días guardado en un tupper hermético dentro de la nevera.
¿Se puede congelar? Sí, congela de maravilla. Pon la carne completamente cubierta por la salsa en un recipiente apto para congelador. Aguanta hasta 2 meses y para consumirlo solo debes dejarlo descongelar en la nevera la noche anterior y calentarlo a fuego muy lento en un cazo.
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