Calamares a la Romana Crujientes: Receta que no se Despega
Las lentejas de toda la vida pero en versión light. Sin chorizo, sin panceta, pero con todo el sabor del sofrito bien hecho y la patata que espesa el caldo sola. Es el guisado de cuchara español que más llena y que menos pesa, 320 calorías por plato, 18g de proteína vegetal y 15g de fibra. Ideal para comer sano sin pasar hambre.
Yo uso lenteja pardina porque no necesita remojo y no se deshace, queda entera y tierna. Con 1 taza en seco te salen 3 platos grandes. Si haces olla grande, mejor, porque aguantan 5 días en nevera y 3 meses congeladas.
1. Sofrito base que es el sabor: Olla con 1 cda aceite a fuego medio. Echa cebolla + pimiento + zanahoria 8 minutos pochando sin prisa. Que se pochen bien, que no se quemen. Ahí está el truco.
2. Tomate y especias: Agrega ajo picado 1 minuto. Luego tomate rallado + pimentón + comino. Sofríe 3 minutos hasta que el tomate pierda el agua y se concentre. Si echas el pimentón solo en el aceite se quema y amarga, siempre con el tomate.
3. Lentejas y caldo: Echa las lentejas lavadas + laurel + patata en cubos + caldo. Remueve una vez.
4. Estofar: Cuando hierva, baja a fuego bajo, tapa y deja 25 minutos. Las pardinas quedan tiernas pero enteras. No las remuevas mucho o se rompen. Si usas otra lenteja, ajusta 10 min más.
5. Reposo mágico: Apaga, deja 5 minutos tapado. Espesan solas con la patata. Ni se te ocurra tirar el laurel antes de servir, que alguien lo encuentre es tradición española.
Sin embutidos: La receta tradicional lleva chorizo que son +200 cal de grasa saturada por ración. Aquí solo 1 cda de AOVE para toda la olla.
Proteína + fibra: 18g proteína vegetal y 15g fibra por plato. Te mantienen lleno 4 horas y regulan el azúcar en sangre.
Hierro que se absorbe: Las lentejas tienen hierro vegetal y al ponerle pimiento y tomate con vitamina C se absorbe mucho mejor.
Bajo índice glucémico: La patata con la fibra de la lenteja no da pico de azúcar, da energía lenta.
Si sigues alguna dieta especial, tienes anemia o alguna patología, consulta con tu profesional de salud para ajustar raciones.
Más proteína: Al servir pon 1 huevo duro picado o 1 lata atún al natural por encima.
Con arroz: 1 cda arroz integral por plato si entrenas ese día, plato completo.
Versión rápida: Con lenteja de bote lavada. Haz el sofrito, añade lentejas + 1 taza caldo, 10 minutos y listo.
Para tupper: 5 días en nevera. Congelan perfecto 3 meses en porciones.
Tip clave de la sal: No eches sal hasta el final. Si salas al inicio la piel de la lenteja se pone dura y no se cuece bien.
Tip del espesor: Si te quedaron caldosas, aplasta 4-5 lentejas + 2 trozos de patata contra la olla y mezcla. Espesan al instante sin harina.
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El porqué del "chascado" de la patata: Cuando cortes la patata mediana, no hagas un corte limpio con el cuchillo. Introduce la hoja un poco y presiona hacia arriba para que la patata cruja o "chasque". Este corte irregular rompe las celdas del tubérculo y libera una cantidad masiva de almidón natural en el caldo durante la cocción de 25 minutos, logrando que el estofado espese de forma perfecta sin necesidad de harinas.
Controla el agua fría: A diferencia de las alubias o garbanzos, las lentejas pardinas deben empezar a cocinarse siempre desde agua o caldo completamente fríos. Si las echas directamente en un caldo hirviendo, el choque térmico provocará que la piel exterior se desprenda del grano, arruinando la presentación final del plato.
El truco del vinagre al servir: Si notas que a tus lentejas vegetales les falta un punto de alegría al final, añade una cucharadita mínima de vinagre de vino blanco o de manzana justo al apagar el fuego. La acidez del vinagre realza los aromas del pimentón de la Vera y ayuda a que el hierro vegetal de las legumbres sea mucho más asimilable por el organismo.
Toque crujiente de crudités: Al momento de servir tu plato de lentejas, espolvorea por encima un puñado de cebolleta tierna picada fina o unos daditos mínimos de pimiento verde crudo. El contraste de la verdura caliente y melosa con la textura crujiente de los vegetales frescos es espectacular.
Añadidos de setas o champiñones: Si quieres un plato de cuchara con una textura más carnal pero manteniendo las bajas calorías, añade 150 gramos de champiñones laminados o setas pleurotus al sofrito de tomate. Aportarán volumen, fibra y un toque umami delicioso que recuerda a los guisos de caza de campo.
Especias que cambian el perfil aromático: Además del comino y el laurel, las lentejas admiten de maravilla una pizca de cúrcuma en polvo o media cucharadita de curry suave. Estas especias le darán un color dorado precioso al caldo y potenciarán las propiedades antiinflamatorias del plato.
En la nevera: Guarda el estofado dentro de un recipiente hermético en el frigorífico hasta por 5 días. Notarás que cada día que pasa el caldo se vuelve más denso y sabroso, ya que los sabores de la zanahoria y el laurel se concentran.
Técnica para un congelado impecable: Las lentejas con verduras congelan de maravilla hasta por 3 meses. El único secreto es congelarlas un punto más caldosas de lo normal. La legumbre seguirá absorbiendo humedad durante el proceso de congelación, y si las guardas muy secas, al descongelarlas se habrán convertido en una pasta compacta.
Cómo recalentar de forma óptima: Descongela el tupper en la nevera la noche anterior. Al momento de calentarlo, hazlo preferiblemente en un cazo a fuego lento añadiendo dos o tres cucharadas de agua o caldo para recuperar la soltura del estofado, evitando el microondas que tiende a resecar los granos superiores.
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