Fabada Asturiana Tradicional en Cazuela de Barro - Receta Fácil y Cremosa
Este guiso de garbanzos con carne desmechada es de los que huelen a casa desde que empieza a sofreír. Carne de res que se deshace con el tenedor, garbanzos tiernos que agarran toda la salsa de tomate casera con comino y paprika, y ese toque de cilantro fresco al final. Es una receta colombiana muy completa, económica y que rinde para toda la familia sin complicarte.
La clave está en cocinar la carne bien tierna primero y luego dejar que todo se integre 10-15 minutos para que la salsa espese sola y los sabores se casen. Yo la sirvo con arroz blanco, tajada de aguacate y si hay plátano maduro frito, mejor todavía. Es de esas que al día siguiente sabe aún más rica.
1. Carne tierna que se desmecha sola: Pon la carne en olla a presión u olla normal con agua que la cubra y sal. Cocina 45 min en presión o 1h30 en olla normal hasta que esté muy tierna. Guarda 1 taza del caldo. Deja enfriar un poco y desmecha con dos tenedores en hebras no muy finas.
2. Sofrito base: En una olla amplia calienta el aceite. Sofríe cebolla, ajo y pimentón rojo 5 minutos a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y dulce.
3. Salsa casera espesa: Agrega tomate picado y pasta de tomate. Cocina 5-6 minutos removiendo hasta que tengas una salsa espesa, que el tomate haya perdido el agua y esté bien rojo. Ahí está el sabor.
4. Sazona: Incorpora comino, paprika, sal y pimienta. Remueve 30 segundos para que suelten aroma.
5. Une carne y caldo: Añade la carne desmechada y mezcla muy bien con la salsa para que se impregne. Vierte la taza de caldo de carne y deja cocinar a fuego medio 10 minutos. Verás que empieza a espesar.
6. Garbanzos y final: Agrega los garbanzos cocidos y cocina 10 a 15 minutos más a fuego bajo, sin tapa, hasta que la salsa quede espesita y todo integrado. Prueba de sal. Apaga y deja reposar 5 minutos.
Sirve caliente en plato hondo, decora con cilantro fresco picado. Acompaña con arroz blanco esponjoso, aguacate y plátano maduro frito si quieres versión 100% colombiana.
¿Carne dura? Es que le faltó tiempo. Tiene que deshacerse casi sola. Si la cortas antes de tiempo queda chiclosa.
¿Salsa aguada? No eches más caldo del indicado. Si te quedó líquida, aplasta 5-6 garbanzos contra la olla y mezcla, espesan al instante.
¿Más sabor? Un chorrito de salsa inglesa o 1 hoja de laurel en el paso del caldo le da profundidad.
¿Para guardar? En nevera 4 días en tupper, y congela perfecto 3 meses. Es ideal para tupper de trabajo, cada día más bueno.
Versión rápida: Compra carne ya desmechada de la carnicería o usa restos de carne asada. Y garbanzos de bote. En 25 minutos lo tienes.
Con 2 tazas de garbanzos y 500g de carne te salen 4 platos bien servidos. Es almuerzo completo que no necesita mucho más.También te puede interesar:
Pisto manchego con huevo escalfado - Receta saludable mediterránea
El punto exacto del hogao o sofrito: El verdadero secreto de este plato colombiano radica en la cocción lenta del sofrito de cebolla, ajo, pimentón y tomate. No apresures este paso; dejar que los vegetales se cocinen a fuego bajo hasta que el tomate reduzca por completo y el aceite se separe sutilmente de la masa concentrará los azúcares naturales, aportando la base dulce y profunda indispensable para el guiso.
Aprovecha el colágeno del caldo de res: Bajo ningún concepto tires el agua donde cocinaste la falda o el pecho de res. Ese caldo contiene todo el colágeno y la grasa fina que soltó la carne durante los 45 minutos a presión. Utilizar este líquido para estofar los garbanzos les dará una melosidad y una densidad naturales que ningún caldo comercial puede replicar.
Sazona en el momento adecuado: Agrega el comino y la paprika justo cuando el sofrito de tomate esté perdiendo su humedad, pero antes de verter el caldo. Dejar que las especias se tuesten ligeramente en el aceite caliente durante unos 30 segundos activa sus aceites esenciales aromáticos, multiplicando el aroma de la salsa casera.
Añadido de chorizo o tocino crujiente: Si deseas darle un toque aún más antioqueño o potente al guiso, puedes sofreír unos dados de chorizo criollo o trozos pequeños de tocino (chicharrón) al principio de la receta. Utiliza esa misma grasa sobrante para pochar la cebolla y los pimientos; el aporte ahumado y salado queda espectacular.
Sustitutos de legumbres y carnes: Esta versátil salsa de tomate y comino funciona de maravilla si decides sustituir los garbanzos por frijoles blancos (alubias) o frijoles cargamanto rojos. Asimismo, si no tienes carne de res, puedes desmechar pechuga de pollo cocida o carne de cerdo (cañón o bondiola) siguiendo el mismo procedimiento.
La guarnición criolla perfecta: Acompaña el plato obligatoriamente con arroz blanco suelto y rodajas de aguacate maduro. Si quieres la versión colombiana definitiva, añade unas tajadas de plátano maduro frito caramelizado o unas arepas de maíz blanco asadas con mantequilla para recoger la salsa espesa del fondo.
Mejora con el reposo de las horas: Al igual que los estofados tradicionales y los potajes de cuchara, los garbanzos con carne desmechada saben infinitamente mejor al día siguiente. El tiempo de reposo en frío permite que los almidones del garbanzo y los jugos de la res se asienten, concentrando la salsa.
En el frigorífico y congelador: Almacena los restos en un tupper hermético dentro de la nevera hasta por 4 días. También congela de forma impecable durante 3 meses; procura guardarlo con suficiente salsa líquida, ya que los garbanzos seguirán absorbiendo humedad en el congelador y podrían quedar secos al descongelarse.
Cómo recalentar de forma óptima: Descongela el tupper en la nevera desde la noche anterior. Al momento de consumirlo, caliéntalo preferiblemente en una cazuela a fuego lento añadiendo dos o tres cucharadas de agua caliente o caldo extra para aligerar la salsa de tomate, moviendo con cuidado para que los garbanzos no se deshagan.
Comentarios
Publicar un comentario