Calamares a la Romana Crujientes: Receta que no se Despega
Si alguna vez has intentado hacer pimientos rellenos y te han quedado secos, esta receta te va a reconciliar con ellos. Te enseño el truco para que el pimiento quede tierno, la carne jugosa y el queso gratinado, sin horno y en 15 minutos en airfryer.
Esta es la receta que más hago en mi piso de estudiantes. Con 4 pimientos y 300g de carne cenas 2 días. Si te gustan las recetas que salvan exámenes, no te pierdas mis 3 recetas en airfryer para estudiantes por 1€.
El error de todos es cocer la carne antes y volver a hornearla. Aquí la carne va cruda y jugosa dentro del pimiento y se hace en su propio jugo con tomate. El pimiento hace de cazuela natural. Así no queda dura nunca.
Yo para que no me salpique todo, los hago en la freidora con este accesorio/bote que uso siempre:
Lava los pimientos, corta la tapita y quita todas las semillas y venas blancas de dentro. Si no se mantienen de pie, corta una lámina finísima de la base. Píntalos con aceite.
En un bol mezcla con las manos la carne cruda, la cebolla, el ajo, el tomate frito, la mitad del queso, el pimentón, sal y pimienta. No aprietes mucho la mezcla.
Rellena cada pimiento presionando un poco para que no queden huecos de aire. Ponle queso generoso por encima.
Versión tapa: con pimientos verdes pequeños puedes rellenarlos solo con bacon y queso crema, quedan de 10 para picar.
Pon papel de horno perforado en la cesta. Coloca los pimientos separados. Programa 180°C durante 13-15 minutos. Están listos cuando pinchas el lateral y el cuchillo entra fácil y el queso está dorado.
Se puede igual. Ponlos en un recipiente de cristal con 3 cucharadas de agua en el fondo. Tapa dejando una esquina abierta y cocina 9 minutos a 800W. Luego pon el queso y 2 minutos más sin tapa. Si te gusta cocinar así de rápido, mira mis macarrones en taza al microondas en 5 minutos.
Una vez fríos aguantan 3 días en la nevera en un tupper. Para congelar, hazlo sin el queso de arriba, aguantan 2 meses. El juguito naranja que sueltan en la bandeja no lo tires, es oro para mojar pan.
Evita que se vuelquen: Si tus pimientos morrones no logran quedarse de pie en la cesta, puedes hacer un pequeño anillo con papel de aluminio y colocarlo en la base como soporte. Así mantendrán su equilibrio y el queso derretido no se desparramará durante la cocción.
El tipo de pimiento importa: El pimiento rojo morrón es ideal para rellenar porque sus paredes son más gruesas y acumulan mejor los jugos de la carne. Si decides utilizar pimientos verdes, ten en cuenta que su piel es más delgada y necesitarán un par de minutos menos de cocción para no quemarse.
Logra un queso de restaurante: Si notas que el queso se dora demasiado rápido pero la carne de dentro aún necesita cocción, puedes cubrir la parte superior de los pimientos con un trozo pequeño de papel de aluminio durante los primeros 8 minutos, y retirarlo al final para lograr el gratinado perfecto.
Relleno estilo boloñesa con arroz: Si te ha sobrado un poco de arroz blanco del día anterior, puedes mezclarlo con la carne picada cruda y el tomate frito. El arroz absorberá todos los jugos internos de la ternera y duplicará el tamaño de la ración gastando muy poco dinero.
Opción ligera de pollo o pavo: Puedes sustituir la mezcla de ternera y cerdo por carne picada de pollo o pavo bien aderezada. Para que no quede seca, añade a la mezcla un chorrito extra de tomate frito o un poco de calabacín rallado muy fino.
Toque picante mexicano: Transforma el plato añadiendo a la mezcla de carne picada un puñado de maíz dulce, frijoles negros cocidos y un toque de chile en polvo o jalapeños picados. Sírvelos con un chorrito de crema agria justo al salir de la freidora.
El mejor método en microondas: Si vas a consumir los pimientos al día siguiente, colócalos en un plato hondo y tápalos con una tapa apta para microondas. Caliéntalos a potencia media (600W) durante 2 o 3 minutos; el vapor acumulado hará que la carne interior recupere su jugosidad original.
Golpe de calor en Airfryer: Si buscas revivir la textura crujiente del pimiento y el queso gratinado, vuelve a introducirlos en la freidora de aire a 160°C durante solo 4 o 5 minutos. No uses una temperatura más alta o quemarás el queso que ya estaba dorado.
Aprovecha el jugo sobrante: El fondo del pimiento suele acumular un caldo riquísimo tras el reposo. Puedes verter ese juguito sobre un tazón de arroz blanco o utilizarlo para mojar unos nachos crujientes antes de comer.
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Quedan deliciosos , muy ricos para los amantes de los pimientos 😊
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